Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) son las entidades encargadas de administrar los ahorros previsionales de las personas que cotizan en el sistema chileno. Estos fondos, que próximamente se transformarán en pensión, pueden ser gestionados por estas entidades, compañías de seguros o una combinación de ambas. Sin embargo, existe una realidad poco conocida: los ahorros previsionales que jamás son cobrados.

Dicho lo anterior, existe una situación recurrente en la que estos fondos no son retirados por los afiliados o pensionados. Ya sea por desconocimiento o diversas circunstancias de la vida, estos dineros se mantienen en el sistema y continúan invirtiéndose a la espera de que aparezca su titular o sus beneficiarios legales.

De las «acreencias bancarias» a los fondos previsionales olvidados

En el sector bancario es común escuchar sobre fondos mutuos, vales vista o depósitos convenidos que tienen una fecha de vencimiento. Cuando sus dueños olvidan cobrarlos, pasan a denominarse «acreencias bancarias». Si tras unos años nadie los reclama, estos dineros terminan en manos de entidades públicas, como Bomberos, o pasan directamente a las arcas del Estado.

Pero, ¿qué sucede con los ahorros previsionales en las AFP cuando nadie los reclama?

Existen múltiples razones por las cuales estos fondos quedan en el olvido:

  • Afiliados que han cambiado de domicilio reiteradamente.

  • Personas que actualmente residen fuera del país.

  • Afiliados que han fallecido sin informar a su entorno.

  • Beneficiarios legales que desconocen la existencia de un Ahorro Previsional Voluntario (APV) o una Cuenta de Ahorro Voluntario.

¿Qué hace la AFP con el dinero que no es reclamado?

Si bien existe un cruce de información constante entre las distintas entidades financieras y estatales, es fundamental aclarar que las AFP tienen la obligación de hacer los esfuerzos necesarios para ubicar a los titulares de estas cuentas o a sus beneficiarios.

Por ley, las AFP no pueden quedarse con ningún peso perteneciente a sus afiliados o pensionados. El destino de estos fondos sigue reglas claras:

  1. Beneficiarios de pensión: Tienen la primera prioridad para recibir los fondos.

  2. Herencia: El dinero pasa a ser herencia únicamente si no existen beneficiarios legales de pensión.

  3. Traspaso al Estado: Excepcionalmente, si la herencia no es cobrada, los fondos podrían pasar al Estado, pero solo después de que se haya llevado a cabo un juicio.

Mantenerse informado y asesorado es vital para asegurar que el fruto de los años de trabajo llegue a las manos correctas.

Margot Guerrero Bruner Asesora Previsional y Corredora de Seguros 🌐 www.margotpensiones.com