El Carnaval de Brasil de 2026 se perfila como un punto de inflexión para la economía y la proyección internacional del país. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Turismo de Brasil y de Embratur, la movilización nacional superará los 65 millones de foliões en las calles, lo que implica un crecimiento del 22% respecto de 2025. La magnitud del fenómeno confirma que el Carnaval no es solo una celebración cultural, sino una plataforma estratégica de desarrollo económico.

En las principales capitales —Río de Janeiro, São Paulo, Salvador y Belo Horizonte— se proyecta una asistencia conjunta superior a los 40 millones de personas. En Río, epicentro global de la fiesta, se espera un impacto económico que superará los mil millones de dólares, impulsado por 462 comparsas callejeras y los tradicionales desfiles en el Sambódromo da Marquês de Sapucaí. La celebración, reconocida por ley como patrimonio cultural brasileño, podría atraer a ocho millones de turistas, entre nacionales y extranjeros. La ocupación hotelera roza el 98%, reflejo de una demanda que tensiona al máximo la capacidad instalada.

El interés internacional mantiene una tendencia ascendente. La compra de pasajes aéreos hacia Río creció un 9% para el período del 13 al 18 de febrero. Chile lidera el aumento en la demanda con un alza del 41%, seguido por Estados Unidos (+11%) y Argentina (+8%). A nivel general, la búsqueda de vuelos internacionales hacia Brasil se incrementó un 21% en comparación con el año anterior, indicador que consolida al país como destino prioritario en el calendario global de eventos masivos.

Para fortalecer esta vitrina internacional, el Gobierno Federal —a través de Embratur y el Ministerio de Cultura de Brasil— destinó 2,3 millones de dólares para respaldar a las 12 escuelas de samba del Grupo Especial de Río, con una distribución equitativa de recursos. En paralelo, el financiamiento del Carnaval en todo el territorio combina inversión pública y privada, consolidando un modelo mixto que potencia su sostenibilidad.

El contexto macro acompaña este impulso. Brasil cerró 2025 con un crecimiento del 37% en la llegada de turistas internacionales, el mayor incremento a nivel mundial según ONU Turismo. El Carnaval, considerado un asunto de identidad nacional, funciona como catalizador de esa expansión.

Más allá de Río, otros polos exhiben cifras igualmente significativas. En Bahía —con Salvador como epicentro— las reservas y ventas de pasajes internacionales aumentaron un 43%, con Argentina y Portugal como principales emisores. São Paulo proyecta más de 16 millones de asistentes y el despliegue de 600 blocos urbanos. Belo Horizonte estima 6,2 millones de participantes y un impacto económico de 190 millones de dólares. En el noreste, Recife y Olinda prevén convocar a 3,6 y 4 millones de personas, respectivamente, con una identidad musical propia marcada por el frevo y el maracatú, expresiones que diversifican la oferta cultural más allá de la samba.

El presidente de Embratur, Marcelo Freixo, subrayó que el Carnaval constituye un motor clave para la generación de empleo e ingresos, además de proyectar la imagen de Brasil ante al menos 160 países. En esa línea, la agencia selló una alianza estratégica con Beautiful Destinations para posicionar el evento como una experiencia integral que combina cultura, gastronomía y segmentos de lujo.

Según Freixo, la meta es mostrar que el Carnaval brasileño no solo es una fiesta multitudinaria y tecnológicamente sofisticada, sino también una puerta de entrada a experiencias diversificadas y de alto valor agregado. En esa narrativa, las imágenes actuales y de alta calidad no solo promocionan la edición 2026, sino que influyen anticipadamente en la decisión de viaje para 2027, consolidando al Carnaval como la mayor vitrina global de Brasil.

  • Esta noticia fue redactada por los profesionales de Club Retro Hits. Se prohíbe su publicación sin citar la fuente

/