Desde la creación de las Administradoras de Fondos de Pensión (AFP) bajo el D.L. 3.500, hace ya 45 años, el objetivo central siempre fue claro: ese ahorro era «exclusivamente» para la pensión de los cotizantes, sin ninguna posibilidad legal de utilizar los fondos para fines distintos.
Retiros previsionales: La primera gran excepción
Dicho lo anterior, este principio de exclusividad se vulneró con los retiros previsionales a raíz de la pandemia. Digámoslo, esto también fue impulsado por el populismo de algunos parlamentarios que vieron en esta medida una forma de combatir su propio desprestigio. Hablamos de autoridades que cuentan con muy buenos sueldos y que no siempre legislan pensando en el bienestar a largo plazo de sus votantes, sino en disfrutar de los privilegios que obtienen, a veces olvidándose de las promesas de sus campañas políticas.
Retención de AFP para deudores de pensión de alimentos
Existe otra instancia donde también se permitió usar estos ahorros de las AFP. Se legisló para cobrarles a aquellos deudores de pensión de alimentos —conocidos popularmente como «papitos corazón»— cuando no había otra forma de pago tras la separación de las parejas. Ante estos deudores, obligados moralmente pero que no reconocen la deuda con sus hijos menores, se optó nuevamente por descontar los montos de sus ahorros previsionales destinados a su futura pensión, legalizando esta práctica.
El nuevo fraude con los fondos de pensión
Hoy en día, nos encontramos con un escenario aún más complejo. Algunos profesionales del ámbito legal —quienes en muchas ocasiones son necesarios para resolver diferencias conyugales, testamentos, herencias y otros trámites— encontraron la forma de vulnerar nuevamente la ley.
Con engaños o directamente mediante falsedad, han comenzado a cobrar de manera ilegal por retirar ahorros de supuestos deudores de pensión alimenticia, sin que la deuda sea real. Configuran toda una historia ficticia para perpetrar un fraude con los fondos de AFP.
Reflexión final: Proteger el ahorro para la vejez
Cuando se abre una ventana legal, es casi imposible cerrarla. Esto conlleva a una astucia mal entendida que termina vulnerando la finalidad original del cotizante: obtener su pensión cuando llegue el momento de utilizar ese esfuerzo del ahorro obligatorio para la vejez.
La corrupción es un problema que se debe enfrentar con fuerza, con decisión y en todos los ámbitos, más aún cuando proviene de quienes conocen las leyes y deciden hacer caso omiso de ellas.
Margot Guerrero Bruner Asesora Previsional y Corredora de Seguros 🌐 www.margotpensiones.com



