Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos emplearon en combate, por primera vez, el misil de ataque de precisión de largo alcance PrSM en el marco de la guerra contra el régimen de Irán, según confirmó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), organismo encargado de las operaciones militares en Medio Oriente.

De acuerdo con la entidad, la denominada “Operación Furia Épica” permitió poner en acción esta tecnología de última generación, concebida para sustituir al sistema táctico anterior del Ejército estadounidense. El nuevo misil ofrece mayor alcance operativo y capacidad destructiva frente a blancos estratégicos en entornos de alta amenaza.

El CENTCOM difundió registros audiovisuales del lanzamiento y explicó que el sistema fortalece la capacidad de ataque selectivo sobre objetivos específicos, aumentando la efectividad operativa y el poder disuasivo estadounidense en la región.

El comandante del organismo, el almirante Brad Cooper, destacó el desempeño de las tropas al señalar: “No podría estar más orgulloso de nuestros hombres y mujeres en uniforme, que aprovecharon la innovación para crearle problemas al enemigo”.

Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, había anticipado días antes que el país dispone de un arsenal prácticamente ilimitado de bombas de gravedad de precisión, las cuales comenzarían a utilizarse en la campaña militar contra Irán.

Según Hegseth, la Operación Furia Épica, iniciada el sábado tras la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, ha implicado el despliegue de un poder aéreo que duplica al de la campaña en Irak en 2003 y multiplica por siete la intensidad de los bombardeos efectuados en junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes.

El jefe del Estado Mayor estadounidense, el general Dan Caine, explicó que la estrategia ha evolucionado desde ataques masivos con municiones de largo alcance —ejecutados fuera del radio de defensa enemigo— hacia acciones de precisión directa sobre territorio iraní.

Según detalló, esta táctica busca maximizar el daño sobre infraestructuras militares y objetivos estratégicos de alto valor, reduciendo al mismo tiempo los daños colaterales y la exposición de las tropas propias.

Golpes a infraestructura militar iraní

En las operaciones más recientes, el ejército estadounidense informó la destrucción de 17 embarcaciones militares iraníes y un submarino en un puerto del sur de Irán, además de centenares de misiles balísticos almacenados en instalaciones consideradas estratégicas.

El Comando Central precisó que cerca de veinte bombarderos participaron en la misión, atacando alrededor de 2.000 objetivos, entre ellos 100 misiles balísticos integrados en el sistema defensivo iraní.

El almirante Brad Cooper afirmó que estas acciones dejaron al régimen sin buques militares identificables en el Golfo Pérsico y en el Golfo de Omán, debilitando de manera sustancial su capacidad naval. Asimismo, indicó que Irán mantiene un inventario estimado de 5.000 misiles balísticos y 2.000 drones, actualmente considerados objetivos prioritarios en las operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel.

Las fuerzas estadounidenses también han utilizado drones de la fuerza de tarea “Scorpion Strike”, desarrollados a partir de tecnología iraní adaptada por especialistas estadounidenses, para ejecutar ataques unidireccionales a gran escala.

Según el CENTCOM, estos sistemas no tripulados han sido determinantes en la neutralización de defensas aéreas y en la destrucción de infraestructuras logísticas, consolidando la superioridad tecnológica estadounidense en el teatro de operaciones.

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