En mayo de 1988, el coliseo de Québec, en Canadá, fue escenario de un episodio que quedó grabado en la historia del heavy metal. El festival “Monsters of Rock” reunió a dos de las bandas más comentadas del momento: Iron Maiden y Guns N’ Roses, aunque la jornada estuvo marcada por declaraciones incendiarias y tensiones tras bambalinas.
La agrupación británica Iron Maiden, encabezada por Bruce Dickinson y Steve Harris, era la principal atracción del evento. Antes de su presentación, subió al escenario Guns N’ Roses, que por entonces vivía el impulso internacional de su álbum debut “Appetite for Destruction”, publicado en 1987.
Sin embargo, el concierto tomó un giro inesperado cuando el vocalista Axl Rose, conocido por su carácter polémico, lanzó un comentario que no pasó desapercibido. En medio del show, sugirió que Iron Maiden encabezaba la noche únicamente porque el público local hablaba francés, una frase que fue interpretada como despectiva.
La reacción de Bruce Dickinson
Años después, en 2015, Bruce Dickinson recordó aquel episodio en una entrevista con el medio Montreal Journey. El cantante británico admitió que estuvo a punto de perder el control ante lo que consideró una falta de respeto.
“Debí haber subido al escenario y haberle dado un puñetazo. ¿Cómo se atrevió a hablarle a mi público de esa forma? Siempre me he arrepentido de no haberlo hecho”, declaró el vocalista, evidenciando que el incidente dejó huella.
En otra conversación con la prensa, Dickinson fue aún más crítico al afirmar que “Guns N’ Roses están sobrevalorados”, reavivando un antiguo desencuentro que nunca terminó de disiparse.
Declaraciones cruzadas
La tensión no se limitó a lo ocurrido sobre el escenario. Durante esa misma noche en Québec, Axl Rose fue consultado en el backstage sobre si encontraba similitudes entre ambas bandas. Su respuesta fue contundente:
“Espero que no. Son buenos muchachos, pero ya sabes, son como una organización política. Bueno, su banda es completamente diferente a la nuestra y creo que la suya no tiene nada que ver con el rock and roll. Somos una banda de rock and roll. Lo que hacen es lo que hacen. No sé lo que es y espero nunca ser como ellos”, disparó el cantante.
El cruce verbal entre dos de las formaciones más influyentes del rock duro de finales de los años 80 alimentó durante décadas la narrativa de rivalidad entre estilos y personalidades. Aunque nunca llegó a producirse un enfrentamiento físico, el episodio del “Monsters of Rock” de 1988 quedó como uno de los momentos más tensos en la historia compartida de ambas bandas.
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