6 de marzo: Nace Gilmour y suena Let It Be

(Atributo Alt de la imagen para SEO: «David Gilmour de Pink Floyd tocando la guitarra en vivo, una de las grandes efemérides del 6 de marzo en el rock clásico»).

El 6 de marzo es un día grabado a fuego en el calendario de las efemérides musicales. La historia del rock no se entendería sin los acordes inmortales de Pink Floyd ni sin el legado eterno de The Beatles. En esta fecha coinciden dos hitos gigantescos que siguen sonando fuerte en la programación y en el corazón de los fanáticos de la música retro.

El nacimiento de una leyenda: David Gilmour En 1946 llegó al mundo David Gilmour, el guitarrista y vocalista que definió el sonido atmosférico, espacial y progresivo de Pink Floyd. Su incorporación a la banda a finales de los años 60 fue la pieza clave para crear obras maestras que luego dominarían las listas en las décadas de los 70, 80 y 90. Su estilo único con la guitarra, lleno de feeling y caracterizado por solos inolvidables como el de Comfortably Numb, lo posiciona indiscutiblemente como uno de los músicos más influyentes del rock clásico.

El último mensaje de The Beatles: «Let It Be» Décadas más tarde, en el mismo día pero de 1970, la música británica volvía a paralizar al mundo. The Beatles publicaban en el Reino Unido su último sencillo oficial: «Let It Be». Esta emotiva balada, compuesta principalmente por Paul McCartney, sirvió como un himno de esperanza y de profunda resignación ante la inminente separación de la mítica banda de Liverpool. Es una canción que marcó el fin definitivo de una era en los años 60, pero cuya enorme influencia pavimentó el camino para todo el rock y el pop de las décadas siguientes.