En la línea de tiempo de los grandes clásicos musicales, hay fechas que concentran una energía irrepetible. El 21 de febrero de 1964 es, sin duda, una de ellas. En un solo día, las dos bandas británicas más grandes de todos los tiempos protagonizaron hitos paralelos que definirían para siempre la historia del rock y cimentarían la llamada «Invasión Británica».

A continuación, repasamos esta tremenda efeméride musical que ningún fanático de los clásicos debe olvidar.

The Rolling Stones lanzan «Not Fade Away» en el Reino Unido

Mientras el mundo empezaba a contagiarse de fiebre musical, unos jóvenes y rebeldes The Rolling Stones publicaban en Gran Bretaña su tercer sencillo oficial. La canción elegida fue «Not Fade Away», un tema original de la leyenda estadounidense del rock and roll, Buddy Holly.

Sin embargo, Mick Jagger, Keith Richards y compañía no se limitaron a hacer una copia. Transformaron el tema en una versión enérgica, cruda y cargada de rhythm and blues, destacando el inconfundible ritmo de Bo Diddley y un brillante arreglo de armónica ejecutado por Brian Jones.

¿Por qué fue tan importante este sencillo?

  • Su primer gran éxito en EE. UU.: Fue el primer sencillo de The Rolling Stones en ser lanzado en Estados Unidos, abriéndoles las puertas del mercado norteamericano.

  • El despegue en las listas: Alcanzó el puesto número 3 en la lista de sencillos del Reino Unido (UK Singles Chart), siendo su primer gran impacto comercial.

  • Sello de identidad: Ayudó a definir su imagen de «chicos malos» frente a la imagen más pulcra que tenían otras bandas de la época.

The Beatles regresan a Inglaterra: La consolidación de la Beatlemanía

Curiosamente, el mismo día que los Stones lanzaban ese misil sonoro en las disquerías inglesas, The Beatles aterrizaban en el aeropuerto de Heathrow, en Londres.

John, Paul, George y Ringo regresaban de su primera y revolucionaria gira por Estados Unidos, donde habían desatado la locura colectiva en el Ed Sullivan Show, reuniendo a más de 73 millones de espectadores frente al televisor.

Su llegada a Inglaterra no fue menos caótica. Miles de fanáticos los esperaban en el aeropuerto para darles una bienvenida de héroes nacionales. Este regreso triunfal dejó un mensaje claro para la industria musical mundial: la Beatlemanía no era una moda pasajera, era un fenómeno cultural sin precedentes.

El impacto en los «Retro Hits» y la música actual

Aquel 21 de febrero dejó en evidencia que Gran Bretaña se había convertido en el nuevo epicentro de la música mundial. El contraste perfecto entre el pop melódico y perfeccionista de The Beatles y el blues callejero y desafiante de The Rolling Stones creó la base sobre la cual se construirían décadas enteras de rock, pop y música electrónica que aún hoy seguimos programando y disfrutando a diario.